Por qué las personas no quieren incorporarse a los puestos de trabajo
¿Qué demonios ocurre? ¿La gente está loca? No paro de escuchar este tipo de preguntas en el entorno empresarial y a colegas de Recursos Humanos. ¿Por qué? Porque lo que parecía impensable está ocurriendo, no se encuentra mano de obra en el mercado laboral actual.
En los últimos años las empresas se pegaban tortas por los perfiles digitales (IT, Marketing Digital, …) y se decía que la oferta era muy inferior a la demanda. Pues bien, hoy siguen faltando esos puestos, pero también faltan camareros, tripulantes de cabina, recepcionistas y un buen puñado más de profesiones otrora fácilmente cubiertos.
Pero, ¿ por qué está sucediendo esto? Bueno, muchos han oído hablar de la «gran renuncia», apodo usado para el goteo sistemático de bajas voluntarias en Estados Unidos producidos post pandemia. Bueno, pues eso ha llegado a España y es uno de los factores que se están encontrando las empresas. Pero es que las personas ya no sólo es que salen de las empresas, sino que parece que tampoco quieren entrar en ellas.
La pandemia ha cambiado nuestra visión del mundo, del trabajo y nuestras motivaciones y necesidades. Nos hemos dado cuenta de qué valoramos y queremos para nuestras vidas porque el tiempo pasa inexorablemente. Es por ello que ya los trabajadores no quieren estar en empresas que no las valoran, que no fomentan su desarrollo profesional y personal y, en definitiva, en las que no se sienten a gusto. Y desde el punto de vista del candidato pasa, más o menos, lo mismo. Si la empresa no tiene unos valores y visión del trabajo parecidos a los tuyos, si las condiciones son precarias o si no percibes a la empresa un lugar donde estar a gusto y progresar pues, sencillamente no te incorporas.
Además de esto, ¿las personas confían en las empresas? Los trabajadores piensan que sus salarios no son acordes al precio de la vida (y es que los precios no paran de subir) y de los puestos que ejercen, no creen que las compañías les pueda ofrecer vías de desarrollarse profesional y personalmente. Entonces, ¿por qué deberían confiar en sus empresas? Ahora mismo es noticia que los trabajadores de RyanAir en España están en huelga. Tras 5 años de huelgas y «peleas» la compañía accedió a suscribir un convenio colectivo donde mejoraba las condiciones de sus empleados, pero llegó la pandemia y pararon la negociación despidiendo a muchas personas que tenían contratos precarios (la Audiencia Nacional había denunciado también a la aerolínea). Este es sólo un ejemplo de una gran compañía pero la manera de actuar es compartida por muchas empresas. La pandemia no sólo ha cambiado nuestras necesidades también la visión de las empresas y sectores. La poca o nula confianza en las prácticas de una empresa o de la estabilidad que puede ofrecer un sector hace que las personas no quieran ir a trabajar a ciertos lugares.
Es por esto que las empresas y los departamentos de Recursos Humanos han de darse cuenta de qué imagen transmiten a sus empleados actuales y a los candidatos, qué tipo de políticas para empleados están ejecutando y, sobre todo, ser autocríticos.
Debemos atrevernos a preguntar a nuestro público objetivo qué quiere, qué se está haciendo bien y qué no y hacerlo de manera sincera, analizar las respuestas e interpretar los datos, de esta manera podremos tomar las mejores decisiones.
Hoy más que nunca las políticas de desarrollo, beneficios y People Analytics son las herramientas que darán a la empresa la oportunidad de atraer y fidelizar talento ya que la última te permitirá analizar e interpretar los datos necesarios para generar las políticas adecuadas para las personas de tu organización.